Edició 2026

Desaparezco

Foto de Pía Acevedo Desaparezco










Dejas cuando te vas

una explosión de dientes de colores

que incrustan tu perfume en las paredes

y me muerden los dedos. Disecciono tu ausencia.

Lavo el aire y el tiempo con cuidado.

Reescribo en la piel el panal de caricias

que parece quebrarse por momentos

al borde del abismo, justo cuando te vas.

Rezo después tu nombre

y vuelo, boca adentro, con tus pájaros.

José Ramón Ayllón


Geometries fugaces

foto de Jacqueline Glarner Geometries fugaces










La casa está vacía.

Rememora el monótono paisaje

que a través de los años han impreso

balcones y ventanas, y sella a cal y canto

los miedos y las voces interiores,

las dudas, las tormentas,

los sueños que a hurtadillas florecieron

todos sus habitantes,

bosquejados tan solo con las sábanas

y las amables hojas de los árboles.

Un rumor de aviones plateados

hilvana entre las nubes secretos fugitivos

que leerán las calles cuando llueva.

José Ramón Ayllón


Escorzo

foto  de Jacqueline Glarner Geometries en moviment

Plástico despliegue ampara el pentagrama

–como gallina incuba las camisas puras–

y rima en la espuma del avión oído.

El ángulo azul entre las verticales

se deja grabar como doblez de carta

amable del garabato o subrayado.

Dócil contra la costra fría.

La fachada también pide incisión,

vástagos de hierro así asombrado.

Sobre el renglón que una cornisa traza

inquiere una cabeza de paloma

por el tiempo ensoñado en paralelas.

Edgardo Dobry


Vespertina

foto de Ramón García Sombras


Entra a la crujía como a un sueño

ya habitado por el otro. Una mitad

despierta dormida en el rumor.

¿Quién, contra el oro vespertino

de la pared al fondo desvelada,

se entrega a esa galería sorda

con puertas de madera condenada

en el hierro narcotizado por tres siglos?

Solo cables arañan el blindaje

de una angostura parecida eterna.

                                                           Edgardo Dobry

Lentitud suicida

foto de Francesc-J G. Rabella Esmolant el Vici

La tortuga "punk" o del río Mary (Elusor macrurus) es una especie 
endémica de Australia, famosa por su aspecto rebelde, ya que un manojo
de algas verdes corona su cabeza, simulando la cresta de los mohicanos.
Además, posee unas excrecencias carnosas bajo la barbilla en forma de
cuernos y, lo más extraordinario, puede respirar a través de la cloaca.

Fuiste la disidente,

la más temible del río Mary,

la más punk,

verde cresta verde,

y tus cuernos de barbuquejo se rindieron

a tu cloaca,

a la perfidia de sus exhalaciones.

El humo de tabaco

contaminó tus intestinos

y las aguas inmortales de Heráclito

donde flotabas lenta.

¿Qué quedaron de tus largos inviernos

de caparazón sumergido?

Te amaban las algas

por hierática y contumaz.


Sin embargo, hoy no es ayer,

tampoco mañana,

y tu propia dimensión se enmaraña

centrifugada por las horas.

¿A quién perdona el río Mary

o quién te perdona a ti,

verde cresta verde?

El verdugo afilado

hace el tiempo virutas,

mientras fuma nicoƟna impura

y convierte tu inmortalidad

de malaquita

en la lentitud del suicida.

Dolors Fernández


Esquirlas de piel

foto de Lluís Vilamosa Dansa en Negre



Surgiste al atardecer enarcada

bajo las cejas del deseo,

como una ninfa

del barro,

adelgazada de tiempo y esperanzas.

Cruzaste la orilla y ahora,

cara a cara,

oscureces la línea de agua de tus ojos,

enmarcas el rostro tiznado

con tu piel.

Acaso alguien

desee añadirte a su equipaje,

llavero de mujer,

imán que palidece sobre el blanco

de la nevera.

Pero aun así tú bailas

y yo no me canso de mirarte

mientras destiñes esquirlas de piel

y confundes tu propio cuerpo

con la noche.

Dolors Fernández

 

foto d’ Ana Febrer Ramos Silenci 


La tierra es pedregosa,

seca, dura y yerma.

Solo crece la amenaza del silencio

                                 a ras de suelo.

El viento constante

(monotonía, tristeza, temor)

vigila que nadie se eleve

por encima del estrecho horizonte

y apaga los susurros.

No existe nada más allá del cielo

encapotado y su amenaza de tormenta.

Es todo gris

                               y el mundo ignora los colores.

Pero a veces, solo a veces,

un árbol intuye la armonía,

la música que se oye más allá,

y se eleva por encima

del viento y del silencio

para alcanzar su cálida caricia

más allá de la tormenta del odio, 

                              en la luz.

                                                            10/5/26
                                                 Jorge León Gustá



foto de Joan Ramos Wanderer of the sea (of fog)









Schubert, Der wanderer (D. 493)

Camino, y el paisaje que se 

extiende ante mí me explica

mi agitación, los sentimientos

que bullen aquí dentro.

El mar, ayer calmado, espejo de deseos, 

se revuelve hoy sobre sí mismo

en un ir y venir por romper sus límites

que lo encierran, que lo ahogan, 

mientras hiere con las garras

de su respiarción agitada y continua

las arenas de la playa de mi vida 

y me impiden ver qué hay al otro lado...

Pero el deseo no descansa

y la intuición, el anhelo, 

me empujan a seguir buscando

el límpido azul, el cristal de la luz

donde encuentren su descanso

la tormenta 

y el odio, 

la amenaza gris y el grito y el trueno 

atormentado.

Camino, y el paisaje que se extiende 

a mi paso me ayuda encontrar

la profundidad de las arenas

y alcanzar la serenidad

del cristalino azul, 

la paz que envuelve la callada. 

5/06/26
Jorge León Gustá

 

ENS D’AROMES

foto de Pía Acevedo No hay regreso 













Flors i fruits desfan 

freds, paus i molses

mentre enlairen els perfums.


Faran camí

més enllà d’un mirall 

que haurà assolit,

sense fondària

ni vents del demà,

la seva bellesa

abans de trencar-se.


Silencis esglaiats.


L’hora crema

en un llum d’oli

que no sap com esborrar

els records arrecerats 

a les ombres que convoca.


Sonen en partença

els teus ulls il·luminats.


Primaveres atzaroses.


Louis Aragon 

encara escriu

de Brocelianda.

Maite Jou


FENT UNA ULLADA

foto de Laia Alarcón Vidal La curiositat no va matar el gat


 











A raser del vent, 
mirada fresca
encuriosida pel tragí
als afores del cau.

Res se li amaga
i, si pogués,
ens diria fil per randa 
d’avui, d’ahir, 
del mes passat o més enllà
sobre aquestes geometries humanes,
veïns o de pas.

Els que travessen en línia,
dos que xerren en rectangle,
el pare fent triangle amb els dos fills,
aquella el·lipse que ha d’anar al dietista
o l’octaedre que és l’alta ejecutiva.

Dues rectes en fan una:
s’estimen.

Rutina envasada al buit.

Després, 
al seu petit niu
reprendrà les imatges
Saber què passa?
Entendre?

                   No cal.

Maite Jou



foto d'Ángel Balmon Relaxació 









Nelumbo nucifera

desde el fondo fangoso

se abre paso

algunas esculturas petrificadas

observan silenciosas

la vida en un estanque

ser loto

en un mundo de miedo y barro

    Dira Martínez Mendoza

 

foto  de Jacqueline Glarner Geometries Botàniques 












En el ojo de Pitágoras

las formas obedecen
a principios universales
la eternidad se reproduce
se multiplica
atraviesa los pasadizos de la historia
y los muros de los edificios
el asombro no sigue línea recta
une nuestros puntos y dolores
los patrones se dispersan
en osamentas y arquitecturas
arqueus
un Laocoonte ensimismado
mira el río en sus aguas
el torrente regresa a su origen
la corriente sigue su curso
hierbas y malezas en los cúmulos de nubes
raíces llegando al corazón de fuego de la tierra
difícil predicción de ramas mecidas con el viento
lo que parece detenido
nunca está detenido
ver la tierra magra
es llegar a su composición
Dira Martínez Mendoza
 
                                Dira Martínez Mendoza


foto  de Luis Villamosa Bellesa madura

















Estimo el teu cos preciós,

amb taques i arrugues,

amb l’aspror del codony madur. 


Hi faig un tomb amb la llengua

per germinar en el teu plaer.


La teva pell és el llindar de mi.

Clivelles que solquen el temps.


Et beso.


Encara tenim tant a dir-nos...

Marta Pérez Sierra



foto de Joan Ramos Individualisme








T’acull la mar,

immensa brisa de flors blanques.

Com de menuda,

a la banyera improvisada

del llaüt a vela de l’avi.


Les teves mans, benèvoles,

la sal de la lloança.

L’aigua aprèn el teu nom.

Els querubins hi canten.


El murmuri de les onades,

arpa de vent i llum,

et gronxa l’ànima.

A braçades lentes, molt lentes,

et veig nedar cap a la Vida.

Marta Pérez Sierra 


Revelación

fotografia de Pilar-Díaz Mariblanca Segle XXI















Merodeé la puerta,

atribulada rondé.

Marché, di vuelta, volví.

Como quien junta coraje

para acudir a la tumba

de un viejo gran maestro,

sin abalorios ni ofrendas

fui a besarle la muerte

a un antiguo gran amor.

Destejió, la telaraña,

la pura ilusión del alma

en prístina revelación.

Frente a esa puerta-espejo,

y bajo esa luz, me hallé

a mi misma repitiendo:

─ dime pues, di, ¿cuánto tiempo

hace que estamos los dos,

los dos, amor, ya muertos?

Norma Puerta


foto  de Ramon García Melancolia









A la cambra

coïsor d'ulls

(pluja salada).

Rere el vidre

consol

d'aigua dolça.

Entre ma tristesa

i la teva figura,

la finestra:

llindar que congria

al vidre les llàgrimes;

les hi exposa

(filigrana d'aigua

que ha sagnat la llum

fins la transparència).

Tanmateix,

a l'altra banda,

altre cop tu.

Conec el teu perfil,

el teu paraigua

(el meu recer).

Si ara de sobte

trenqués el vidre

per venir a trobar-te,

tota aquesta meva pluja

(sé bé el que et dic),

inundaria el carrer.

Norma Puerta

Clarobscur

foto  de Joan Ramos The Light Stays








Estranya la penombra il·luminava

aquella calma on l’ànima creixia:

no era una foscor, eterna ni finita,

ans sí que l’ésser ignorava el món

que l’acollia:

                                                    omplien tots els cels

el gris tan greu dels núvols i lluny, el firmament,

semblava voler caure:

i el temps, regnava, bo i traçant un cercle

com tot allò finit que crema en la mirada:

un temps vertiginós a l’alba del capvespre,

vaivé constant al cor de la ferida,

les notes de la vida ja en silenci

perpètues les hores d’un instant


que se’ns apaga.

Jordi Solà Coll


Oblit

foto  de Pilar Díaz-Mariblanca Finestra











Igual que el temps no torna mai a néixer

pertot l’ocàs s’imposa com un hàbit:

—somort roman aquell desig encès—

som carn d’oblit que brilla en la tenebra.

Jordi Solà Coll

foto  de Pilar Díaz-Mariblanca S’acosta una tempesta






                                                                          




          

                                                       a maite jou

S’acosta una tempesta.


L’horitzó s’engalana rúfol,

de paüra, amb pessic de mort.

Mort que brama, la son blava.


Per les arrels dels miralls

l’he reconeguda; el seu petó

humit i boirós, l’allau dels rius

al capdavant de tot.


S’acosta una tempesta.

I no pas de pluja.


S’acosta una tempesta,

però nosaltres som carn

i ungla,


                          xàfecs de llum.

Joan de la Vega

 

foto de Pilar Díaz-Mariblanca S’ha caigut un núvol











Xiscla la paraula de déu

en un cau de cel.


Sobre les bavalles de fang

davalla l’eixam, la fredor

de l’aigua postrema.


Grinyola el mot del silenci

en un forat de set.


S’ha caigut un núvol

—escales avall—

pels marges de l’univers.


Què més hi cap

dins el poema?

Joan de la Vega